Claves para una Convivencia Armoniosa en entornos educativos virtuales

Por MiAulaTec

La educación remota ha venido para quedarse y será parte de nuestra labor en cualquiera de los niveles de la educación básica regular, por eso es necesario evaluar si existe una convivencia armoniosa dentro de este entorno virtual y analizar si el clima que gobierna la interacción con nuestros estudiantes es el adecuado  buscando asegurar un escenario donde se respetan los derechos de los miembros y se potencia el proceso de aprendizaje.

Según la Ley General de Educación de Chile, se “entenderá por buena convivencia escolar la coexistencia armónica de los miembros de la comunidad educativa, que supone una interrelación positiva entre ellos y permite el adecuado cumplimiento de los objetivos educativos en un clima que propicia el desarrollo integral de los estudiantes”.

Frente a esta definición podemos preguntarnos: ¿Cuáles son las claves para lograr una Convivencia armoniosa en nuestros entornos virtuales? En este artículo brindaremos algunas propuestas que apoyan la consolidación de un ambiente virtual adecuado para el desarrollo de nuestros estudiantes.

No todos somos amigos, pero nos tratamos con respeto.

En todo escenario social, nos encontramos con personas con los que no compartimos algún grado de afinidad o que discrepamos en las situaciones y decisiones comunes al grupo, esto es normal y es algo que deben aprender nuestros estudiantes, no existe circunstancia que justifique una falta de respeto, toda interacción entre los miembros de la comunidad debe estar impregnada de este valor para lograr consolidarse y su interiorización es una tarea que en gran parte corresponde a la familia. Algunas veces ciertas posturas restan valoración al proceso educativo, especialmente cuando uno de los actores dentro de este proceso lo analiza como si fuera un “servicio” y adopta la postura de un beneficiario del mismo haciendo una cruda crítica de las acciones que se realizan sin comprender su grado de compromiso. Los tutores deben promover el fortalecimiento de un clima de confianza dentro del entorno (virtual o físico) para lograr consolidar escenarios de educación adecuados para nuestros estudiantes, que respeten las diferencias, sean tolerantes, democráticos e inclusivos y que se orienten a buscar el bienestar de toda la comunidad educativa.

Imagen: Miaulatec

Establecer el principio de autoridad.

Hablar de autoridad en estos tiempos es complicado, sobre todo si estamos constantemente bombardeados con situaciones relacionadas al “abuso de autoridad”, pero en el caso de la labor docente la autoridad del profesor está respaldada por el conjunto de normas, disciplinas y medidas que gestiona el tutor para crear un entorno virtual óptimo para desarrollar el proceso de enseñanza aprendizaje (Duarte & Abreu, 2014).

En estos tiempos de “muchos derechos y pocos deberes” los docentes como parte de la comunidad educativa deben sentirse acompañados y respaldados para ejercer su autoridad con criterio.

Solo el docente que conoce los protocolos establecidos en la institución para el abordaje de diversas situaciones se siente seguro y aplica las normas con criterio, si además, agregamos que el clima institucional del centro educativo es bueno tenemos como resultado a docentes que se sienten acompañados y que pueden replicar este proceso de acompañamiento con los estudiantes de forma acertada. Bajo el principio de autoridad el docente debe ser capaz de orientar, guiar y lograr que cada estudiante sea capaz de reconocer, obedecer, respetar y comprender que el profesor requiere de esta autoridad para poder dirigir el proceso de enseñanza.

Establecer Límites

Los extremos no son buenos, sobre todo cuando hablamos sobre las relaciones que existen entre los actores dentro del proceso educativo, podemos citar por ejemplo a la situación que se ha vivido durante la pandemia, donde por un lado se obligó a los padres de familia a presentar en pantalla escenas de su vida cotidiana como imágenes adicionales detrás de los rostros de sus hijos, revelando algunas dinámicas y entornos familiares que no eran los más adecuados, del mismo modo, el trabajo virtual evidenció métodos y formas de trabajo de muchos docentes que fueron objetos de crítica por parte de los padres de familia. La sensación de estar “examinados” constantemente se convierte en un extremo dentro de esta relación.

Equilibrio Hogar -  Escuela
Imagen: Miaulatec

Pero ¿Contribuye esta situación a la creación de un escenario adecuado para el trabajo de los estudiantes? Una mirada con empatía nos permite establecer límites dentro de la relación por parte de estos dos actores,  lo ideal es contar por un lado, con padres que respetan el trabajo de los docentes y por otro a tutores que contemplan como las familias adecúan su entorno para brindar los espacios físicos y emocionales adecuados a los estudiantes. La pandemia nos ha golpeado a todos por igual y nos ha obligado a modificar nuestra forma de trabajo, nuestros hábitos y estilos de vida.

Los conflictos son situaciones de aprendizaje

Es conveniente visualizar a las escuelas como pequeñas sociedades y entender que dentro de ellas suceden situaciones que también acontecen en la vida real, pero en menor escala, por tal motivo afirmamos que nuestros colegios terminan siendo los mejores escenarios para aprender a convivir. Los espacios virtuales de enseñanza también forman parte de ese escenario y han cobrado tanta trascendencia como las redes sociales pues en ellos se realiza la interacción de los niños y jóvenes con sus pares.

Partiendo del enfoque de las inteligencias múltiples son esas interacciones donde los estudiantes desarrollan capacidades relacionadas a la inteligencia intrapersonal, por medio del autoconocimiento y autorregulación de sus emociones frente a situaciones de conflicto y el desarrollo de su capacidad para comunicar y trabajar en equipo (inteligencia interpersonal) con la empatía que se requiere para la búsqueda de soluciones a las situaciones que se le presentan. Los docentes somos acompañantes en este proceso, pero poco podemos hacer si el accionar se ve dificultado por la falta de apoyo de las familias que son los llamados a apoyar el fortalecimiento de los valores que se trabajan en las escuelas.

Aprender a convivir
Imagen: Miaulatec

 La cultura del error

“Si no estás preparado para equivocarte, nunca darás con nada original ni que merezca la pena”. –Ken Robinson.

Hablar de la cultura del error hace relación a la forma como los docentes logramos que nuestros estudiantes pierdan el miedo a equivocarse o a intervenir en clase. Debemos considerar que el error es parte del aprendizaje y como docentes tenemos que alentar la participación y despenalizar el error, tampoco llegar a “solucionarle” las tareas al estudiante con el fin de que no se equivoque. Es importante que el estudiante, desde su propio análisis, comprenda cuáles fueron las causas que generaron una respuesta o resultado no adecuado a la situación, pues forma parte del proceso de metacognición y la apreciación personal de su realidad. Recordar que el reconocimiento de nuestras limitaciones es parte del proceso de consolidación de nuestra autonomía e incentiva la búsqueda de soluciones “creativas”. Esto es aplicable dentro de un entorno virtual de educación como en la vida misma.

Gestionar la convivencia
Gestionar la convivencia – Imagen: freepik

Gestionar la convivencia

Gestionar la convivencia tiene que ver con la formulación de metas y objetivos relacionados a todos los actores dentro del proceso de enseñanza, esta formulación debe ir más allá de la elaboración de las normas de convivencia, además de ser monitoreado y evaluado a lo largo de todo el tiempo que dura el proceso para no caer en “letra muerta”. La formulación de este proyecto debe tomar en cuenta la flexibilidad, el entorno geográfico de la escuela, así como la complejidad de los entornos sociales de cada familia.

En conclusión:
Buscamos establecer escenarios virtuales de armonía para una convivencia donde:
• Se cultivan los valores éticos que aportan a la sociedad.
• Se resalta un alto grado de respeto y confianza entre los actores del proceso educativo.
• Se busca resolver de manera pacífica las diferencias y los conflictos entre los miembros de la comunidad.
• Se respetan las normas y los acuerdos que se tomen.
• Se busca el desarrollo y el bienestar colectivo.

Si deseas conocer más sobre este tema puede revisar el siguiente artículo

Bibliografía:
Congreso de la República de Chile (2011) Ley General de Educación N° 20370 de Chile promulgada el 2009, modificada por la Ley sobre violencia escolar del 2011.
Zaitegi, N. (2019, abril). Educación para la convivencia y resolución de conflictos. www.youtube.com. https://youtu.be/nNOdDtwY1uM
Duarte, A., & Abreu, J. (2014). La Autoridad, Dentro del Aula; Ausente en el Proceso de Enseñanza Aprendizaje. International Journal of Good Conscience.
Créditos:
Imágenes: Freepik

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